Glaucoma Enfermedad Visual Degenerativa

Esta enfermedad del glaucoma, la gente poco escucha hablar de ella, no es muy común en la vida cotidiana a comparación de una infección gastrointestinal o un  resfriado, sin embargo es una enfermedad de la que se debe informar a más personas con algún problema que padezca en relación a sus ojos, ya que es la principal causa de ceguera sin posibilidad  de recuperar la vista a nivel mundial según los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha calculado que en el  año 2020  afectará a cerca de 65,5 millones de personas, 3 de cada 100 personas en su mayoría serán personas mayores de 40 años. Aquí la importancia de estar mayormente informados de esta enfermedad, sus causas, síntomas y complicaciones para poder tomar medidas preventivas de esta enfermedad.

El médico cirujano oftalmólogo de origen Alemán Albrecht Von Graefe (1828 1870), uno de sus principales descubrimientos fue el método para el tratamiento quirúrgico del glaucoma.  La tuberculosis enfermedad mortal para este médico oftalmólogo Albrecht Von Graefe  de apenas 42 años de vida.

El globo ocular se encuentra en la cuenca del ojo, llamada órbita dentro del cráneo, donde está rodeado de tejido óseo. La parte visible del ojo está por los parpados y sus pestañas, que nos protegen del polvo y la suciedad, e incluso la luz resplandeciente y perjudicialmente en su interior. Las lágrimas también es un medio de protección para los ojos porque lubrican y humedecen, al tiempo que eliminan micropartículas del medio ambiente que  son  irritantes los cuales  traspasan las pestañas y los parpados.

La pared del globo ocular está compuesta por tres capas:

  • Esclerótica: la capa protectora externa, está compuesta de tejido duro y fibroso que rodea el globo acular y está unido a la córnea (es la superficie transparente de la parte anterior del ojo). Lo blanco del ojo es la esclerótica y por encima se encuentra la conjuntiva, capa de piel transparente que impide que ojo se reseque.
  • Coroides: capa intermedia se encuentran los vasos sanguíneos que distribuyen oxígeno y nutrientes a las partes internas del ojo.
  • Retina: capa más interna, recubre el interior del globo acular. La retina es una capa de tejido nervioso blanda y sensible a la luz. El nervio óptico envía señales de la retina al cerebro, y las interpreta como imágenes visuales.

Los líquidos del ojo están separados por el cristalino el humor vítreo (detrás del cristalino).  Y humor acuoso (delante del cristalino). El cristalino si es flexible y está suspendido por ligamentos que le permiten cambiar su forma de enfocar la luz en la retina, la cual está compuesta de neuronas sensoriales. El nervio óptico conecta la parte posterior de cada ojo con el cerebro.

El glaucoma es una enfermedad  visual degenerativa que se produce cuando hay una lesión irreparable en el nervio óptico, que es el encargado de transmitir al cerebro la información recibida en la retina. Puede presentarse  en un ojo o ambos ojos. Las personas que tienen la tensión intraocular alta constante en el tiempo presentan un mayor riesgo de padecer esta enfermedad,  El ojo contiene en su interior un líquido que se renueva constantemente, pero si falla el sistema de drenaje, la presión intraocular aumenta y puede dañar el nervio óptico. Por lo general, este aumento de presión en el nervio óptico no presenta síntomas y puede llevar en la pérdida de la visión de manera repentina.

 DIFERENTES TIPOS DE GLAUCOMA

Esta diferencia en los tipos de glaucoma es en relación a la  función del daño que se produce en el nervio óptico:

  • Glaucoma de ángulo abierto. Es una enfermedad del ojo cuyo principal signo es la elevación de la presión intraocular de forma crónica. Es el glaucoma con mayor  frecuencia.
  • Glaucoma de baja tensión o de tensión normal. hay un daño en el nervio óptico y en la visión lateral en personas que tienen una presión normal del ojo.
  • Glaucoma de ángulo cerrado. El líquido en la parte delantera del ojo no puede llegar al ángulo para drenarse del ojo, ya que parte del iris bloquea el ángulo. Las personas con este tipo de glaucoma tienen un aumento repentino en la presión del ojo.
  • Glaucoma congénito. Los niños nacen con un defecto en el ángulo del ojo que demora la salida normal del líquido del ojo. Estos niños generalmente tienen síntomas que se pueden notar fácilmente como los ojos opacos, sensibilidad a la luz y lagrimeo excesivo.
  • Glaucomas secundarios. Se pueden desarrollar como resultado, complicaciones  de otros padecimientos médicos, aumentando la presión del ojo y dañando el nervio óptico como síntomas más comunes. 

FACTORES DE EXPOSICIÓN AL GLAUCOMA  

Los principales factores de exposición para el desarrollo y la progresión del glaucoma son:

  • Antecedentes familiares: el 20 al 25% de pacientes con glaucoma primario de ángulo abierto tienen antecedentes familiares de glaucoma
  • Edad: en algunos casos la edad es un factor de riesgo más importante que el aumento de presión intraocular. El glaucoma primario de ángulo abierto es  poco frecuente  en individuos menores de 40 años.
  • Raza negra: tiene mayor predominio de 4 a 16 veces mayor para presentar glaucoma en relación con la raza blanca. La tasa de ceguera es hasta 8 veces mayor.
  • Que hayan sufrido heridas o traumatismos en el ojo.
  • Presión intraocular elevada: el riesgo de presentar glaucoma aumenta de forma paralela al aumento de la presión intraocular, aun cuando este aumento se encuentra dentro del rango de la normalidad. Cuando la presión intraocular supera los 21 mmHg. (milímetros de mercurio).
  • Miopía elevada.
  • Diabetes mellitus. La diabetes aumenta la sensibilidad del nervio óptico por la lesión que produce sobre los vasos de pequeño diámetro.
  • Que necesiten tratamiento a base de corticoides durante largos periodos, pues se trata de fármacos que elevan la presión intraocular. 

SINTOMAS DEL GLAUCOMA

Cuando aparecen los primeros síntomas del glaucoma, tal y como suele ocurrir en otras enfermedades, sino que se presentan ciertos signos que alertan. En consulta con su médico oftalmólogo manifiestan algunos posibles cambios que pueden sentir como: Pérdida de la visión lateral, que además suele presentarse de forma progresiva y, en muchos casos, el paciente no suele darse cuenta. También suele tropezar con más mayor frecuencia. Puede ser más difícil reconocer los objetos situados en los laterales.

Glaucoma

DIAGNÓSTICO DEL GLAUCOMA

Para su diagnóstico hay que  realizar un historial clínico y su examen físico oftalmológico para conseguir precozmente su resultado. Las pruebas que puede indicar su médico oftalmólogo son:

  • Gonioscopia: visualización del ángulo mediante un prisma o lente de contacto especial. Es una prueba indolora en la que se comprueba si el ángulo entre iris y córnea es abierto o cerrado.
  • Exploración del campo visual.
  • Perimetría: se mide la capacidad del sistema visual de detectar diferentes tipos de estímulos brillantes en distintas localizaciones del campo visual.
  • Campimetría: Medida de la Presión Intraocular.
  • Tonometría: Ésta es una prueba de rutina que mide la presión del líquido dentro del ojo. Existen distintos tipos de tonometrías: un tipo utiliza una luz violeta; otro tipo usa una pequeña descarga de aire.
  • Examen del nervio óptico.

El diagnóstico precoz de la enfermedad es fundamental, pues una vez restaurado no se puede recuperar el grado de visión ya perdido.

PRONÓSTICO DEL GLAUCOMA

La falta de información, pobreza y una educación deficiente se relacionan con un diagnóstico tardío en los pacientes con glaucoma, Por estos motivos se puede  asociar con  un  pronóstico desfavorable.

  • Glaucoma de ángulo abierto no tiene tratamiento definitivo, pero la medicación permite conservar la visión durante largo tiempo.
  • Glaucomas secundarios, depende de la causa subyacente.
  • Glaucomas de ángulo cerrado se suele solucionar perfectamente con la cirugía.

El pronóstico de la enfermedad está directamente relacionado con un diagnóstico rápido. Desgraciadamente, la lesión del nervio óptico y la pérdida de visión producidas por el glaucoma no se pueden recuperar. Por esto, las lesiones que se han producido ya no tienen una mejoría porque se desarrollaron antes de que fueran diagnosticadas y recibieran un tratamiento adecuado al glaucoma.

 

TRATAMIENTO DEL GLAUCOMA

La medicación: existen medicamentos en forma de tabletas que tienen el mismo efecto que los colirios para el tratamiento del glaucoma.

Gotas para los ojos existen colirios oftálmicos que ayudan a bajar la presión intraocular y funcionan de acuerdo al caso manifestado. Algunas reducen la cantidad de líquido que producen los ojos y otras aumentan su capacidad de drenaje.

La cirugía: Hay distintos tipos de operación según el caso y el tipo de paciente. A cada uno le funciona mejor el tratamiento según su tipo de glaucoma que a otro, por lo cual es importante hacer un seguimiento personalizado de cada caso y escoger el que le va mejor a cada paciente. Hay pacientes que reaccionan de distinta forma según su capacidad de cicatrización. Influye si han tenido o no otras enfermedades oculares previamente o si han tenido previas cirugías. En los casos más complejos es habitual que, con el paso del tiempo, tengamos que recurrir a segundas y terceras cirugías.

La trabeculectomía es la cirugía clásica que para muchos médicos oftalmólogos es la primera al día de hoy, pero cuenta con  ciertos riesgos de complicación que no presenta la esclerectomía profunda no perforante, que es más agradecida para el paciente ya que después de la cirugía se recupera más rápidamente. La trabeculectomía consiste en extraer parte del tejido del ojo para crear un nuevo canal que drene el humor acuoso, mientras que la esclerectomía crea una membrana muy fina que deja drenar el humor acuoso pero de una forma más controlada y que presenta menos complicaciones.

 En ocasiones el glaucoma requiere de una operación quirúrgica, tanto láser como tradicional. Por ejemplo, en muchos casos se recurre a la cirugía para reducir la humedad del ojo, para abrir la vía de drenaje o para crear un nuevo canal directamente.

PREVENciÓN de LA PRESIÓN INTRAOCULAR ELEVADA

Llevar una vida más saludable ayuda a reducir el estrés oxidativo y por tal motivo, disminuyen el riesgo de presión intraocular alta. Para mantener unos niveles normales de  (presión intraocular normal en adulto entre 10 y 21 mmHg que suele aumentar con la edad, algunos medicamentos, traumatismos etc.) es aconsejable practicar deporte de manera habitual, no fumar y, también, no abusar del alcohol, evitar contacto directo o lesiones a los ojos. Aunque no existe aún una dieta clara para prevenir la tensión intraocular alta, los expertos coinciden en que llevar a cabo algunas sencillas reglas alimentarias favorece una buena salud visual en general y ayudan a mantener unos  niveles normales de la presión intraocular.

  • Una revisión al año, si hay factores de riesgo.
  • Evitar golpes o lesiones en los ojos
  • Cocinar de la manera más saludable posible para que se mantengan todos los nutrientes: es mejor cocinar al vapor que hervir.
  • Llevar una alimentación, rica en vitaminas antioxidantes como la C, la B1, el caroteno, el licopeno, la luteína y la zeaxantina. Para conseguirlo, es recomendable consumir a diario 4 a 5 piezas de verduras y frutas.
  • En lo posible Evite la harinas, altos niveles de grasa y azúcares refinadas y la sal. Estos ingredientes se encuentran, sobre todo, en alimentos llamados chatarra, alimentos procesados.

El Contenido de esta página es TOTALMENTE INFORMATIVA, de ninguna manera pretende sustituir las recomendaciones y asesoramiento de su medico o especialista.

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