Las Vacunas contra la Alergia

Las vacunas contra la alergia o inmunoterapia específica con alérgenos, es una forma de tratamiento con el objetivo de disminuir la sensibilidad a sustancias a las que se es alérgico. La vacuna, extracto alergénico o inmunoterapia es el único tratamiento específico de su enfermedad, capaz de modificar el curso natural de la enfermedad consiguiendo que su enfermedad desaparezca o mejorando significativamente una vez que su Alergólogo le indique que suspenda el inicio de tratamiento de apoyo con tros medicamentos, que no debe suspender sin indicación de su médico.

Cada año que pasa son más los niños y adultos que desarrollan alergia a algo, ya sea a algún alimento, ya sea a algún factor ambiental que, en la primavera, o durante todo el año si hablamos de ácaros y otros factores no estacionales, anden sufriendo los síntomas día a día. Ante estas situaciones, y sobre todo cuando las alergias son muy molestas en los niños y les hacen sufrir otras enfermedades asociadas (como bronquitis), además de antihistamínicos puede ser un buen remedio hacer uso de las vacunas de la alergia.

Cada año que pasa hay mas casos de alergia, por varias razones. Por un lado, nos estamos acabando el planeta: el nivel de contaminación es elevado, el calentamiento hace que en invierno no haga tanto frío y que la producción de polen empiece antes y, además, de manera más intensa, y el tipo de cultivos y los métodos de control de plagas están haciendo que muchos alimentos se “sientan” agredidos y se defiendan, volviéndose mas alergénicos. Por otro lado, el exceso de higiene y cuidado en casa está haciendo que el sistema de defensa de los niños se vuelva un poco loco y reaccione ante lo que no debería reaccionar: cada vez hay más niños con alergia a alimentos, intolerancias, dermatitis atópica, etc.

El tratamiento de vacunas se concibe a largo plazo, con el objeto de lograr la máxima eficacia clínica. Por tanto, no debe abandonarse por no encontrar mejoría en un tiempo demasiado corto. Su duración no está suficientemente establecida, pero se acepta como tiempo medio un periodo de tres a cinco años.

Las vacunas contra la alergia a niños tienen doble misión. Por un lado, ayudar a los niños a evitar los síntomas de la alergia y, por otro lado, a largo plazo, solucionar la alergia (si es posible). Se les llama hiposensibilizantes y se utilizan en personas con alergia a sustancias ambientales inhaladas (las que se respiran) y frente al veneno de abejas y avispas, por el riesgo evidente de picaduras. Son un tratamiento para aquellos agentes incontrolables, porque una persona alérgica a un alimento evita los síntomas no comiéndolo, pero una persona alérgica al polvo o al polen es más difícil evitarlo.

Ante la perspectiva de tener que estarse medicando siempre para controlar los síntomas, o si estos son cada vez mas fuertes, se recomienda la utilización de una vacuna que ayude a disminuir la cantidad de medicación que debe tomarse o que logre incluso curar la alergia. También se puede utilizar cuando el niño, además de tener alergia, sufre asma, rinitis, conjuntivitis o bronquitis. En e caso de dermatitis atópica, alergia a alimentos, medicamentos y dermatitis de contacto no se utiliza, aunque algunas están en estudio y desarrollo y pronto podría haber alguna vacuna para algunos alimentos.

No hay edad mínima recomendada para iniciar la inmunoterapia. Aunque la ideal es a partir de cinco años, por diversas razones, incluyendo las dificultades que pueden presentar los niños menores para cooperar con el programa de inmunoterapia. Tampoco hay un límite máximo de edad para recibir la inmunoterapia. Al considerar las vacunas en personas mayores, se deben tomar en cuenta el resto de las circunstancias concurrentes en el paciente, es decir determinadas enfermedades que son mas frecuentes en las personas mayores y podrían hacer que la inmunoterapia tenga un potencial de riesgo.

Se ha demostrado que las vacunas son efectivas para alergias a:

  • Pelo de perros y gatos
  • Césped, malezas y polen de árboles
  • Moho
  • Picaduras de insectos

La mayoría de gente puede aplicarse estas vacunas sin problemas, aunque no se recomiendan en los siguientes casos:

  • Menores de 5 años
  • Asma grave o problemas cardiacos
  • Embarazos

La inmunoterapia hace que se produzcan mas defensas para luchar contra el alergénico. Consigue que no haya tanta inflamación porque no hay tanta histamina ni otras sustancias inflamatorias. Se comienza con una dosis baja de alergénico y se aumenta poco a poco. Al principio se pone la vacuna todas las semanas y luego una vez al mes. Si todo va bien se pondrá durante 3 a 5 años.

Principalmente haya 3 tipos vacunas contra la alergia:

  1. Acuosos: Los alergénicos van diluidos en solución salina.
  2. Depot: Los que más se usan. Tienen aluminio para hacer mas lenta absorción y producir más defensas.
  3. Modificados: Se les hace cambios químicos. Producen defensas contra las alergias, pero son menos potentes. Son más caros.

Los que más se usan son debajo de la lengua (sublingual) o en un pinchazo (subcutánea). También puede ser por la boca, en la nariz, en los bronquios.

Elabora el IMSS las vacunas contra la alergia de manera personalizada para apoyar a sus pacientes. La inmunoterapia se suministra en pacientes alérgicos que no tuvieron una respuesta favorable al tratamiento médico ni a las medidas de control ambiental. El tratamiento dura aproximadamente tres años, lapso en que el paciente presenta pocos o ningún síntoma al exponerse nuevamente al agente alergénico.

En México, cerca del 10% de la población padece algún tipo de alergia; las de origen respiratorio (rinitis o asma) predominan por encima de la alimentaria y por fármacos. Para su atención, el IMSS brinda tratamiento a través de vacunas personalizadas, cuya efectividad controla y, en algunos casos, cura estas enfermedades.

Entre los efectos o reacciones habituales que podemos encontrar tras ka vacunación está el enrojecimiento o inflamación en la zona de la inyección, molestia que desaparece a las 4 u 8 horas. Para aliviar el dolor, se puede aplicar una bolsa de hielo sobre la punción.

En ocasiones raras aparecen síntomas de alergia como estornudos, congestión nasal o urticaria. Y en casos muy extraños se produce una anafilaxia, una reacción alérgica grave.

Por eso, las vacunas contra la alergia solo se inyectan en un centro de salud por un profesional y hay que quedarse 30 minutos tras aplicarla por si ocurre algo grave, aunque es algo muy raro, ya que la reacción anafiláctica suele producirse a los minutos. Asimismo, si esto ocurriera, la segunda vez se reducirá la dosis del alergénico en la vacuna.

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